En el Día Internacional de la Diversidad Biológica, el alcalde Alejandro Char destacó las acciones ambientales que buscan convertir a Barranquilla en una ciudad más verde, sostenible y resiliente frente al cambio climático.
En el marco del Día Internacional de la Diversidad Biológica, Barranquilla ratificó su compromiso con la protección de los ecosistemas urbanos y la construcción de un modelo de ciudad más sostenible. La Administración distrital avanza en estrategias de arborización, recuperación de bosques urbanos y mantenimiento ambiental integral para fortalecer la biodiversidad y mitigar los efectos del cambio climático.
El alcalde Alejandro Char aseguró que el desarrollo de la ciudad va de la mano con el cuidado del medioambiente y resaltó la importancia de los espacios verdes en la transformación urbana.
“Los bosques urbanos, los parques y las zonas verdes recuperadas representan mucho más que paisajismo. Son ecosistemas vivos que protegen especies, regulan el ambiente brindándonos microclimas y ayudan a construir una ciudad más resiliente frente al cambio climático”, expresó Char.
El mandatario agregó que un árbol urbano puede tardar aproximadamente 10 años en alcanzar su madurez y vivir entre 40 y 150 años dependiendo de la especie y sus condiciones de cuidado.
“En zonas arboladas puede haber reducciones hasta de 6 grados en la temperatura. Por eso aquí no solo sembramos, también mantenemos jornadas de riego, poda, fertilización y monitoreo para garantizar que estas zonas se conviertan en espacios de bienestar y calidad de vida para los barranquilleros, mientras cuidamos nuestra biodiversidad”, expresó Char.
Bosques urbanos y parques fortalecen la infraestructura verde
A través del programa Siembra+, el Distrito realiza actualmente el mantenimiento de cerca de 200.000 árboles distribuidos en parques, corredores viales, zonas verdes, espacios públicos y bosques urbanos.
La ciudad cuenta con cinco bosques urbanos que funcionan como refugios naturales para aves, insectos y especies representativas del Caribe colombiano, además de contribuir a la captura de carbono y la reducción de temperaturas.
Entre ellos se destacan el Bosque Urbano Ciudad Caribe, con especies como almendros, ceibas blancas y camajorúes; el Bosque Urbano Suroccidente El Pueblito, donde predominan bongas, ceibas blancas y acacias rojas; y el Bosque Urbano Hogar Caribe, ubicado entre Villas de San Pablo y Caribe Verde, considerado uno de los más densos de la ciudad.
También hacen parte de esta red ecológica el Bosque Urbano Rodadero, en Miramar, integrado por robles morados; el Bosque Urbano Miramar, con especies resistentes a condiciones costeras como el mangle zaragoza y el olivo verde; y el Bosque Urbano Arroyo El Country – Batallón.
Estos espacios están ubicados principalmente en las localidades Suroccidente, Norte-Centro Histórico y Riomar, y cada uno cuenta con entre 2.500 y 6.000 árboles, dependiendo de su extensión.
La estrategia ambiental también se complementa con el programa Todos al Parque, mediante el cual se han recuperado 367 espacios públicos que representan más de 1,9 millones de metros cuadrados intervenidos.
Muchos de estos parques cuentan con amplia cobertura vegetal y árboles frutales que atraen diferentes especies de fauna, convirtiéndose en corredores naturales conectados con áreas estratégicas como el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín y el Gran Malecón.
Ecoparque Ciénaga de Mallorquín, un aula viva ambiental
El Ecoparque Ciénaga de Mallorquín continúa consolidándose como un espacio de educación ambiental y conexión ciudadana con la naturaleza.
El lugar promueve el conocimiento del ecosistema de manglar y permite comprender la diversidad de flora y fauna presente en este entorno natural.
Dentro del ecoparque se encuentra la primera galería educativa de aves de Barranquilla, ubicada en la torre Mirador, acompañada de señalización especializada y contenidos pedagógicos dirigidos a estudiantes, investigadores, avistadores de aves y visitantes.
Barranquilla se prepara frente al fenómeno de El Niño
La estrategia de biodiversidad urbana también forma parte de las acciones preventivas frente al fenómeno de El Niño o Superniño, cuyos efectos incluyen altas temperaturas, sequías prolongadas y estrés hídrico.
Según explicó la Administración distrital, los bosques urbanos funcionan como reguladores térmicos naturales capaces de disminuir la sensación térmica, conservar la humedad y mitigar el impacto de las olas de calor en zonas altamente urbanizadas.
Asimismo, el fortalecimiento de la cobertura vegetal contribuye a reducir contaminantes atmosféricos y mejorar la adaptación de la ciudad frente a los desafíos climáticos que enfrenta el Caribe colombiano.
Biodiversidad urbana y bienestar ciudadano
La Alcaldía destacó que Barranquilla demuestra que los entornos urbanos también pueden convertirse en ecosistemas vivos donde conviven especies de fauna y flora propias de la región Caribe.
Parques, zonas verdes, cuerpos de agua y patios arborizados sirven actualmente de refugio para especies como iguanas verdes, ardillas rojas, canarios criollos, azulejos y tierrelitas, además de múltiples insectos esenciales para el equilibrio ambiental.
La Administración distrital reiteró que proteger la biodiversidad no solo implica conservar especies, sino también mejorar la calidad de vida de los ciudadanos mediante espacios más frescos, saludables y sostenibles.
En el Día Internacional de la Diversidad Biológica, la Alcaldía de Barranquilla reafirmó así su compromiso con una ciudad que entiende que cuidar el medioambiente también significa cuidar a su gente y garantizar un mejor futuro para las nuevas generaciones.


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