- Cerca de 2.400 estudiantes de pregrado fueron sorprendidos por figuras del empresariado, la política, las artes, la ciencia y la vida pública de la región y el país, al llegar a compartir sus clases con charlas sobre liderazgo y su experiencia, en el marco de una jornada conmemorativa de los 60 años de la universidad.
A las pocas horas de haber abierto sus puertas en la mañana del jueves, 30 de abril, los pasillos y aulas de la Universidad del Norte lucían diferentes. Los escritorios de los salones de clase de sus programas de pregrado estaban ocupados por algunos de los nombres más reconocidos de la vida pública colombiana. Se trató de una jornada conmemorativa por el sexagésimo aniversario de la institución, en la que más de 60 personalidades de distintos sectores, edades y procedencias se tomaron las clases regulares para compartir con los nuevos talentos cómo impactar la sociedad.
Durante la iniciativa, denominada 60 líderes en los 60 de Uninorte, los líderes hablaron durante 60 minutos de su trayectoria, sus valores, los retos que enfrentaron y el tipo de profesional que, en su criterio, necesita hoy el país. Participaron todas las divisiones y departamentos académicos de la institución. Además, tuvo transmisión especial en vivo desde el campus por Uninorte FM Estéreo y Caracol Radio.
Una de las primeras voces en resonar dentro de las aulas fue la de Luz Marina Velásquez, vicepresidenta de Talento Humano de Seguros Sura, quien centró su conversación con los estudiantes en el liderazgo como ejercicio de humanidad. Para Velásquez, liderar parte de reconocerse como un ser humano diverso, con una huella propia e irrepetible, y de respetar esa misma esencia en cada persona con quien se interactúa.
Habló de autenticidad, de inclusión, de la responsabilidad individual de dejar una marca no solo en el entorno laboral sino en el tejido de relaciones que construimos a lo largo de la vida.
«La disposición al aprendizaje es quizás la competencia más relevante en unos tiempos en los que la tecnología y el entorno nos hacen responder más rápido», afirmó Velásquez. Al encontrarse con los estudiantes, la directiva de Sura describió el encuentro como el “contacto con las miradas del futuro”, con jóvenes que están poniendo sus sueños a disposición y que serán los responsables de jalonar el porvenir de la región y del país. Y al referirse a los 60 años de Uninorte, destacó lo que considera el rasgo más valioso de la institución: “su capacidad de reinventarse para seguir siendo relevante en cada momento que el país ha necesitado”.
Para Juan Pablo Ospina, ingeniero mecánico y actual presidente del Grupo Coremar, el liderazgo parte de la construcción de un propósito claro, especialmente cuando se orienta a generar un impacto positivo en la sociedad y en las comunidades más vulnerables. En esa línea, su clase se centró en la necesidad de formar líderes que, desde distintos campos, contribuyan al bienestar colectivo. Asimismo, reconoció el papel que ha desempeñado la universidad durante 60 años en la formación de líderes.
“La Universidad del Norte es líder en cómo entregarle a esta sociedad las personas que tengan las competencias necesarias para que puedan ayudar a transformar este país. El liderazgo, primero, no se nombra, se construye. Y lo segundo es que los líderes, más allá de los temas institucionales o académicos, tienen que pensar en qué sociedad viven y cómo ayudan a que esa sociedad sea mejor”, afirmó.
La agenda del día cubrió la totalidad de la media jornada académica. Desde las primeras horas de la mañana, los líderes ocuparon aulas en todas las facultades, generando conversaciones que los estudiantes describirían después como “enriquecedoras e interesantes”. El formato privilegió la cercanía, la historia personal, el error que se transformó en lección, la decisión difícil, el consejo que nadie da en un libro de texto.
«Uno aprende la teoría del liderazgo en los libros, pero escuchar a alguien contarte los errores que cometió, las decisiones difíciles que tuvo que tomar y cómo las resolvió le abre la visión emprendedora a uno», dijo el estudiante Jacobo Marrugo al salir del Laboratorio de Marketing. En ese espacio académico, Carlos Simán, creador de Mr. Bono, compartió su liderazgo, pero sobre todo su desarrollo emprendedor tras diferentes fracasos de crear empresa. Con 176 puntos de venta, manifestó en el aula que la mayoría de sus locales no nacieron de un plan estratégico sino de la intuición y el ensayo. «150 puntos de venta fueron empíricamente», admitió. Apenas hace dos años la compañía comenzó a incorporar estudios de mercado e investigación de datos como herramientas formales para la toma de decisiones.
Mr. Bono arrancó en 2010 y de ahí en adelante, todo fue gradual. Y esa gradualidad, lejos de presentarla como una limitación, la convirtió en consejo. No intentar construir algo grande desde el principio sin saber antes cómo responde el mercado. «Todo se va dando gradualmente, pero si hay posibilidad, todo lo tienes que tratar de hacer bien», dijo.
De igual forma, Luis Miguel Fernández, administrador de empresas y CEO de TPL Energía, compartió con los estudiantes la importancia de asumir el aprendizaje como un proceso constante para alcanzar sus metas. Durante su intervención, explicó el funcionamiento del sector eléctrico en Colombia y destacó el papel de la empresa privada en la generación de desarrollo económico y calidad de vida. Asimismo, señaló que, desde su rol, busca dejar una huella positiva en el país.
“Quise mostrarles a lo largo de mi desarrollo profesional cómo ante los retos, problemas y crisis nacen oportunidades que son importantes para el negocio, para resolver retos que tenga el país”, sostuvo. Para Fernández, la Universidad del Norte es un motor fundamental para el desarrollo de la región. En ese sentido, destacó la calidad de sus egresados, cuyo desempeño ha podido evidenciar directamente, ya que gran parte de su equipo de trabajo proviene de Uninorte. “Son excelentes profesionales, con un alto nivel de compromiso y formación. Para las empresas es muy valioso contar con Uninorte, que no solo nos provee talento humano, sino que también nos acompaña en proyectos de investigación de gran importancia para el desarrollo de nuestra compañía”, señaló.
60 años de historia de una universidad que nunca dejó de creer
El almuerzo de clausura se realizó en el restaurante Bocas de Ceniza y reunió a los líderes invitados junto a directivos, profesores, miembros de los consejos directivo y académico, y estudiantes. Allí el rector Adolfo Meisel reflexionó sobre lo que la universidad ha representado para Barranquilla y el Caribe colombiano durante seis décadas.
Recordó que en 1965 fue Karl Parrish Jr. quien contactó a un grupo de dirigentes empresariales barranquilleros —entre ellos los industriales Joaquín Ruiseco y Mario Santo Domingo, y el ingeniero civil Isaac Senior Schemel— para fundar una universidad privada de excelencia. Las clases arrancaron el 11 de julio de 1966, cuando Barranquilla atravesaba una crisis estructural severa: el deterioro de las Empresas Públicas Municipales, la pérdida del liderazgo portuario frente a Buenaventura y el declive del río Magdalena como eje comercial habían hundido la economía regional.
«Paradójicamente fue en ese contexto que surgió la Universidad del Norte. La visión de los fundadores fue ofrecer una oportunidad de formación a los nuevos talentos, pero hacerlo con excelencia», señaló Meisel.
La recuperación de Barranquilla, explicó el rector, no llegó por decreto ni por política pública. Su hipótesis es que fue la reconversión gradual y espontánea del tejido empresarial local —que encontró nuevos nichos en servicios de alto componente de capital humano como la salud, la educación superior, la logística, el comercio y el turismo— lo que reactivó la economía a partir de los años noventa, sin orientación de los gobiernos locales ni nacionales. Uninorte alimentó esa transformación y hoy cuenta con más de 75 000 graduados, 42 grupos de investigación de alta calidad, casi 400 profesores con el 99 % con maestría o doctorado, más de 350 convenios internacionales y un campus de más de 25 hectáreas, que incluye hoy una granja solar.
- En el marco de la jornada, Vicky Ibáñez, directora de AmCham, quien también hizo parte de los líderes que compartieron su experiencia y aprendizajes con los estudiantes, entregó al rector una placa de reconocimiento a la universidad por su aniversario número 60, y resaltó el fortalecimiento de la conexión entre academia y sector empresarial desde la institución.
El principal reto pendiente de Barranquilla y la región, advirtió Meisel, es el rezago en capital humano, en calidad y en cobertura en educación superior, destacando a Uninorte como la única institución del Caribe colombiano entre las 10 mejores universidades del país, según los resultados de las pruebas Saber Pro.
«Tenemos que poder llevar a nuestros bachilleres a mejores resultados en las pruebas y a nuestras universidades a mejores desempeños en Saber Pro (…) es posible construir un proyecto educativo exitoso, referente para todo un país y que es orgullo de todos nosotros y de todo el Caribe colombiano”, conluyó el rector.


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