Tres egresados de la Especialización en Pediatría de la Universidad del Norte demuestran cómo la formación médica puede trascender el consultorio y convertirse en una herramienta de transformación social. Desde la incidencia en comunidades indígenas y el liderazgo gremial, hasta la alta complejidad de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), sus trayectorias evidencian que la pediatría no termina en el diagnóstico, sino que comienza allí.
Iliana Curiel: la pediatría como herramienta de equidad social
Egresada de Medicina (2002), Especialización en Pediatría (2009) y Maestría en Salud Pública (2013), Iliana Curiel entendió en el ejercicio clínico que una fórmula médica puede perder eficacia cuando las condiciones sociales no acompañan el tratamiento.
Durante su trabajo con comunidades wayuu, identificó barreras estructurales como el acceso limitado a agua potable y el analfabetismo, factores que dificultaban la adherencia a los tratamientos y el seguimiento de los controles infantiles.
“No podía limitarme a formular antibióticos para que las madres wayuu los diluyeran con agua de pozo no potable”, afirma Curiel. “Tampoco podía ignorar que muchas madres no lograban leer las fórmulas médicas o los carnés infantiles de sus hijos porque no sabían leer ni escribir”.
Su tránsito hacia la salud pública y la incidencia en políticas sociales fue, según explica, una evolución natural del ejercicio en territorio. Actualmente trabaja en el diseño de sistemas que buscan reducir las brechas de inequidad en la atención infantil.
“El lugar donde nace un niño no debería determinar su destino”, señala.
Richard Baquero: liderazgo gremial y rigor académico
Egresado de Medicina (2003) y Especialización en Pediatría (2009), Richard Baquero orientó su carrera hacia la nefrología pediátrica, motivado por la integralidad de la subespecialidad tanto en el manejo ambulatorio como hospitalario y del paciente crítico.
Una rotación externa en hospitales de Medellín fortaleció su decisión de especializarse. Con el tiempo, asumió la presidencia de la Asociación Colombiana de Nefrología Pediátrica (ACONEPE), desde donde lideró la construcción de consensos y la elaboración de guías nacionales sobre infección urinaria y enuresis.
“No lo viví como un cargo, sino como un servicio. Representar a los colegas de mi país implicó escucharlos”, sostiene.
Actualmente es docente en la Universidad de Antioquia, donde promueve el pensamiento crítico sustentado en la evidencia científica. “La medicina no es repetir cosas por protocolo o por tradición oral. Es utilizar el pensamiento crítico sustentado en la ciencia”, enfatiza.
Gerson Rodríguez: ciencia y humanidad en la UCI pediátrica
Egresado de Medicina y Especialización en Pediatría (2022), Gerson Rodríguez realiza actualmente un fellow en Cuidado Intensivo Pediátrico. Su vocación se consolidó en escenarios de alta complejidad, donde cada decisión puede marcar la diferencia en cuestión de minutos.
“Es el escenario donde la ciencia deja de ser teoría y se convierte en decisiones que deben tomarse con claridad, incluso bajo presión”, explica.
Para Rodríguez, el cuidado crítico no se limita a la precisión clínica, sino que implica acompañar a las familias en momentos de profunda vulnerabilidad. “Transformar un pronóstico incierto en una oportunidad de vida es una responsabilidad enorme”, afirma.
Además, destaca la importancia de compartir el conocimiento como vía para elevar los estándares de atención en la región Caribe y fortalecer la confianza de las familias en el sistema de salud.
Curiosidad y empatía: el sello común
Aunque sus caminos profesionales son distintos, las historias de estos tres egresados convergen en un mismo principio: la pediatría exige curiosidad permanente, pensamiento crítico y una profunda empatía.
Desde la incidencia en políticas públicas, el liderazgo académico y gremial, o el manejo del paciente crítico en UCI, su formación en la Universidad del Norte se traduce hoy en decisiones reales que impactan la salud infantil en Colombia.
En sus propias trayectorias queda clara una idea: la pediatría no termina en el diagnóstico. Comienza allí, cuando el médico decide hacerse cargo de todo lo que rodea la vida y el bienestar de la infancia.


Más historias
Proyectos de Diseño de Uninorte son nominados a los Premios Lápiz de Acero
Casa Museo Simón Bolívar conmemoró el Día Internacional de los Museos con jornada cultural y pedagógica
Barranquilla transformó su modelo educativo con formación docente bilingüe e innovadora