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El MAMB reivindica el legado de las mujeres experimentales del Caribe

El Museo de Arte Moderno de Barranquilla (MAMB) abrió nuevamente sus puertas para la conferencia “Mujeres experimentales del Caribe colombiano en los años 70”, un espacio que reivindica el papel de cinco creadoras que marcaron la renovación del arte moderno y el tránsito hacia lo experimental en la región.

La conferencia estuvo a cargo de la historiadora, curadora y profesora de la Universidad del Atlántico, Isabel Cristina Ramírez, quien presentó los hallazgos de una investigación que busca visibilizar a estas artistas, tradicionalmente poco reconocidas en la historiografía del arte colombiano. El estudio hace parte de un proyecto en alianza entre la Universidad del Atlántico y la Universidad de los Andes, liderado junto a la historiadora María Clara Bernal, que pone en el centro las miradas femeninas en el arte de los años setenta.

El encuentro destacó las obras de María Rodríguez, Delfina Bernal, Ida Esbra, Sara Modiano y Rosa Navarro, pioneras del arte conceptual y de las prácticas experimentales en Colombia. Estas creadoras desafiaron los límites entre el objeto artístico y la acción creativa, explorando temas como la identidad, la espiritualidad, el cuerpo, los roles de género, el medioambiente, la ciencia y los vínculos con otros mundos posibles desde el arte.

Rosa Navarro: la fuerza del Atlántico en los 70

Entre las artistas mencionadas sobresale la atlanticense Rosa Navarro, egresada de la Escuela de Bellas Artes de Barranquilla y residente en Santo Tomás. Desde finales de esa década, Navarro ha trabajado alrededor del signo de su propio nombre, explorando “Rosa” como flor, color, identidad y símbolo cultural. Su obra Nacer y morir de una rosa propone un recorrido visual desde el capullo hasta la flor marchita, metáfora de la vida humana, el tiempo y la mortalidad.

Durante el diálogo, Ramírez resaltó que las mujeres artistas del Caribe colombiano “lograron plantear nuevas búsquedas plásticas y conceptuales, abriendo caminos hacia el arte contemporáneo desde una perspectiva íntima y experimental”.

Con iniciativas como esta, el MAMB reafirma su papel como un espacio para la memoria y el diálogo en torno al arte, visibilizando las voces femeninas que transformaron la historia cultural de Barranquilla y del país.