En un encuentro sin precedentes que marca un hito en la gestión cultural del país, la Fundación Cocha Molina —encabezada por Julieth Peraza, gestora cultural y cofundadora de esta entidad y del Museo Cocha Molina— realizó con éxito el conversatorio “A los 11 años de la declaratoria del vallenato como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”.
El evento, desarrollado en las instalaciones del Museo Cocha Molina, no solo fue un espacio de reflexión, sino también el escenario para el nacimiento del Pacto por la Ciudad, una hoja de ruta orientada a pasar de los diagnósticos a la ejecución real del Plan Especial de Salvaguardia (PES).
Este pacto fue firmado por representantes de distintos sectores, entre ellos artistas, gestores culturales, comunidad civil y entidades presentes, consolidando un compromiso colectivo por la protección y fortalecimiento del vallenato.
Articulación cultural y trabajo conjunto
La jornada contó con la participación de figuras clave del ecosistema cultural como Juan Carlos Ospino, gerente del Carnaval de Barranquilla; Diana Molina, gerente del Fondo Bienestar; y Fabián Dangond, consultor de economía creativa.
Durante el diálogo, se reiteró que la preservación del vallenato requiere una articulación efectiva entre el sector público, la empresa privada, la academia y la ciudadanía.
Nace un hermanamiento cultural
En el marco del conversatorio, la Fundación Cocha Molina propuso un Hermanamiento Cultural con el Carnaval de Barranquilla, con el objetivo de articular escenarios entre esta festividad y el Festival de la Leyenda Vallenata, creando una ruta nacional de salvaguardia.
“Hoy Valledupar deja de delegar su cultura y empieza a liderarla desde las sinergias y alianzas estratégicas. El Plan de Salvaguardia ya nos dijo qué hacer; este pacto define quién ejecuta y cómo lo vamos a cumplir”, expresó Julieth Peraza.
Avances en la salvaguardia del vallenato
La Fundación Cocha Molina presentó un balance de gestión destacando importantes avances en cumplimiento de los lineamientos internacionales:
- Formación e innovación: Más de 4.500 estudiantes impactados en seis países a través de la plataforma ‘Huellas del Maestro’.
- Memoria cultural: Creación del Museo Cocha Molina en 2024, con un promedio de 1.000 visitantes anuales.
- Festivales vallenatos: Liderazgo en la articulación y representación del gremio cultural.
- Cátedra vallenata: Implementación de 30 becas en formación musical integral.
- Escuelas de música: Impacto en más de 2.700 estudiantes en siete territorios del país.
- Investigación: Talleres de composición liderados por el maestro Rosendo Romero.
- Difusión digital: El cortometraje “Sueña en grande” alcanzó 3,5 millones de visualizaciones.
- Emprendimiento: Alianzas con entidades que han generado empleo y fortalecido el sector cultural.
- Turismo cultural: Desarrollo del proyecto ‘Caminitos del Valle’ para promover el patrimonio local.
Reconocimiento a la tradición
Durante el evento se otorgó un reconocimiento especial al maestro Israel Romero, destacando su trayectoria y aporte a la preservación del vallenato, consolidándolo como uno de los grandes portadores de esta tradición musical.
Un compromiso hacia el futuro
La Fundación Cocha Molina reafirma su compromiso con la salvaguardia del vallenato como patrimonio vivo y motor de desarrollo.
“Hoy no estamos firmando un documento más; estamos tomando una decisión como ciudad. Pasamos de la intención a la acción”, concluyó Julieth Peraza.


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