La Universidad del Norte cerró 2025 con una huella de carbono de 3.124,19 toneladas de CO₂ equivalente, lo que representa una reducción del 29,34 % frente a la línea base de 2024, verificada por Icontec.
La cifra, equivalente a una disminución de 1.297,32 tCO₂e, fue calculada siguiendo los lineamientos del Estándar Corporativo de Contabilidad y Reporte del GHG Protocol, desarrollado por el Instituto de Recursos Mundiales (WRI) y el Consejo Mundial Empresarial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD). Los resultados fueron dados a conocer en el Informe Ejecutivo de Huella de Carbono 2025 de la institución.
“Este resultado significa que la universidad está logrando entender mejor cómo su funcionamiento diario, el consumo de energía, el agua, los residuos, los desplazamientos terrestres, los viajes aéreos, entre otros, afecta al medio ambiente, y que está encontrando maneras concretas de reducir ese impacto. Es un ejercicio que nos invita a todos a sensibilizarnos y a apropiarnos de nuestro papel frente al cuidado del planeta”, explicó Carlos Clavijo, director de Sostenibilidad Ambiental de Uninorte.
Los tres alcances de las emisiones
- Alcance 1 (directas): 895,54 tCO₂e, equivalentes al 28,66 % del total.
- Alcance 2 (energía comprada): 1.226,49 tCO₂e, correspondientes al 39,26 % del total y el de mayor peso.
- Alcance 3 (indirectas): 1.002,16 tCO₂e, equivalentes al 32,08 % del total.
Total 2025: 3.124,19 tCO₂e.
La energía eléctrica lideró la reducción
El mayor peso de la reducción recayó en el Alcance 2, correspondiente a las emisiones por energía eléctrica comprada, que disminuyeron un 55,73 %, al pasar de 2.770,27 a 1.226,49 tCO₂e.
El resultado combinó una caída del 55,38 % en el factor de emisión del Sistema Interconectado Nacional (SIN), impulsada por una mayor generación hidroeléctrica y la entrada de nuevos proyectos de energía renovable, con una reducción interna del 0,78 % en el consumo eléctrico del campus, que pasó de 12.741.579,6 a 12.641.773,8 kilovatios hora.
“La eficiencia energética fue este año el motor principal de la reducción, pero el resultado en su conjunto refleja que la sostenibilidad en la universidad avanza en varios frentes a la vez”, señaló Clavijo.
En este proceso también contribuyeron acciones como el control de fugas en los sistemas de refrigeración y el uso eficiente del agua, mediante el Plan de Uso Eficiente y Ahorro del Agua (PUEAA). Asimismo, aumentó el aprovechamiento de residuos reciclables frente al año anterior.
Alcance 3, la tarea en desarrollo
El Alcance 3, que reúne las emisiones indirectas de la universidad, aumentó hasta 1.002,16 tCO₂e y representa actualmente el 32,08 % de la huella total. Este incremento está relacionado principalmente con fuentes como los viajes aéreos y la disposición final de residuos.
Los viajes aéreos generan emisiones asociadas al consumo de combustible de las aeronaves, mientras que los residuos que no son aprovechados y llegan a un relleno sanitario generan metano durante su descomposición, un gas de efecto invernadero con un mayor potencial de calentamiento que el CO₂.
Frente a este resultado, la universidad continúa trabajando en diferentes frentes. En cuanto a los viajes aéreos, realiza seguimiento a las emisiones asociadas a estos desplazamientos para identificar su comportamiento y oportunidades de reducción.
En materia de residuos, se fortaleció la compactación antes de su entrega al operador de aseo, lo que permite reducir el volumen enviado al relleno sanitario y optimizar los viajes asociados a su transporte.
A esto se suma un trabajo constante por aumentar la separación en la fuente de papel, cartón, plástico, vidrio y metales, con el propósito de que cada vez más materiales sean desviados del relleno sanitario y entren a cadenas de reciclaje, reduciendo así la generación de metano.
La Granja Solar, una apuesta para consolidar el resultado
Una parte importante de la reducción de la huella de carbono se produjo gracias al comportamiento del Sistema Interconectado Nacional, un factor que puede cambiar en el tiempo. Por ello, una de las apuestas de la universidad para consolidar estos avances es la Granja Solar Uninorte, desarrollada junto con Promigas.
El proyecto, descrito por la institución como la mayor granja solar construida por una universidad en Colombia, se encuentra en fase de pruebas y cuenta con el 95 % de sus paneles instalados. Está proyectado para cubrir el 34 % del consumo energético del campus.
“Queremos que la huella de carbono siga evolucionando de ser un indicador que medimos a ser una herramienta de aprendizaje para todo el campus, que sepamos que nuestra operación genera impactos, comprendamos cómo se producen y que utilicemos ese conocimiento para tomar mejores decisiones y actuar colectivamente frente al cambio climático”, afirmó el ingeniero Clavijo.
Esta visión hace parte del programa Huella Verde, mediante el cual la Universidad del Norte busca que estudiantes, profesores y administrativos se apropien de los resultados de la medición y los incorporen en sus decisiones cotidianas.


Más historias
Uninorte, primera universidad de América Latina en ingresar a ICCA
IEEE Uninorte suma dos reconocimientos internacionales que ratifican su liderazgo
Bachilleres fortalecen sus habilidades en robótica durante el 4° Challenge Skill STEM