Notidia

Información Veraz y Oportuna

Uribia, en La Guajira, tiene el peor puntaje del país en competencias ciudadanas: alerta del Observatorio de Educación de Uninorte

Un reciente análisis del Observatorio de Educación del Caribe Colombiano, de la Universidad del Norte, reveló cifras preocupantes sobre la educación ciudadana en la región. Uribia, en el norte de La Guajira, obtuvo el puntaje más bajo del país en competencias ciudadanas del examen Saber 11 de 2024, con un promedio de 35,94 puntos, muy por debajo del promedio nacional (47,61).

La situación de este municipio refleja una realidad marcada por la exclusión social, la pobreza y la falta de recursos básicos en las aulas, como lo evidencia la experiencia del Centro Etnoeducativo Integral Rural (CEIR) Jacobo Arends Gouriyu, donde los estudiantes asisten sin libros, computadoras ni electricidad, y muchos llegan con hambre.

“Allí, en condiciones adversas, se enseña y se resiste”, afirma la docente Digna González, quien dirige un aula multigrado con niños de distintas edades en medio de severas limitaciones.

El informe detalla que el 40,77 % de los estudiantes del Caribe están en el nivel más bajo de la prueba en competencias ciudadanas, frente a un 30,76 % nacional. Solo un 20,17 % alcanza niveles de pensamiento crítico y argumentación sólidos, cifra muy por debajo del 30,89 % registrado en Bogotá.

La desigualdad social y territorial aparece como una de las principales causas. Municipios con mejores condiciones socioeconómicas, como Barranquilla (INSE 51,97 y puntaje 48,97), presentan mejores desempeños. En contraste, Uribia, con un INSE de apenas 42,61, se ubica al final del listado nacional.

A pesar de las dificultades, otros municipios logran destacar. Montería, por ejemplo, con un INSE de 46,26, obtuvo el mejor puntaje de la región (51,16), lo que sugiere que una gestión educativa eficaz y estrategias pedagógicas adecuadas pueden marcar la diferencia.

Para el Observatorio, superar esta crisis en la formación democrática requiere más que reformas curriculares. Es urgente invertir en infraestructura, capacitar docentes y construir estrategias pedagógicas adaptadas al contexto, con una visión de justicia educativa.

“Cuando un estudiante falla, también está fallando el sistema”, reflexiona la profesora Digna, desde su aula en Uribia. Mientras no se cierre la brecha, miles de jóvenes seguirán luchando por aprender con herramientas incompletas.